¿A qué se debe la efectividad de Farmogal?

No le des a la piel lo que no va a aprovechar

Como bien sabemos, cualquier cosmético está formado por tres elementos: los principios activos, los excipientes y los aditivos o correctores. Los primeros son los responsables de su función principal, es decir, son los componentes que se encargan de llevar a cabo la función para la cual se ha fabricado y diseñado el producto cosmético. Por ejemplo :

  • PRODUCTO
  • Crema hidratante
  • Perfume
  • FUNCIÓN PRINCIPIO ACTIVO
  • Aquellos que proporcionan hidratación.
  • Aquellos que aportan fragancia.

¿Cuáles y cuántos de éstos principios activos son realmente funcionales para nuestra piel?

Un principio activo está compuesto por diferentes moléculas, que son las que van a tener una determinada acción sobre las células cutáneas en función del efecto final deseado, pero para ello, es necesario que estas moléculas sean activas, es decir, que las células de la piel sean capaces de captarlas y utilizarlas para llevar a cabo sus funciones biológicas (como respirar, alimentarse y sintetizar o fabricar compuestos necesarios para mantener su estructura en buen estado o para protegerse frente agresiones externas).

A los consumidores de cosmética nos llama mucho la atención aquellos productos compuestos por una gran cantidad de principios activos, pero a la hora de la verdad, no todas las moléculas que los forman son útiles, de manera que el hecho de aplicarnos en la piel aquellas que no se pueden aprovechar, no sólo no va a aportar ningún resultado, sino que, además, van a interferir con el metabolismo celular de las que sí son beneficiosas.

En esta situación, las células cutáneas tienen que ocuparse de todos los estímulos que reciben, por lo que tienen que hacer un esfuerzo y dedicación superior del que deberían para realizar su función objetivo, al deshacerse de las moléculas que no van a utilizar.

Nota : Colágeno

En nuestro cuerpo existen diferentes tipos de fibras, pero en la piel, la fibra mayoritaria es la de colágeno tipo I, formada por los aminoácidos glicina (30%), prolina (20%) e hidroxiprolina (20%). 

Pongamos un ejemplo, un cosmético que actúe contra las arrugas y la flacidez, podría contener colágeno entre otros principios activos contra el envejecimiento cutáneo. El colágeno es una proteína muy abundante en nuestro organismo y la principal de la dermis, es responsable de la firmeza y elasticidad de la piel, ya que forma fibras junto con la elastina que sostienen las células y tejidos conectivos, pero las moléculas realmente útiles para la piel, son tres aminoácidos utilizados en la forma adecuada para crear las fibras de tipo I. Por lo tanto, sólo aquellos cosméticos que utilizan este tipo de aminoacidos hacen que el producto entre en sinergia con el metabolismo de la piel, logrando una acción altamente efectiva.

¿Cómo se obtienen estas moléculas de los principios activos?

El origen puede ser diverso, muchas pueden ser extraídas de forma:

  • natural : ya sean biológicas (derivadas de plantas o animales) o no biológicas (derivadas de otras materias primas como por ejemplo arcillas o minerales).
  • artificial: también existen multitud de moléculas sintetizadas en el laboratorio con la misma estructura y propiedades de las originales, y que por tanto son igualmente beneficiosas para la piel.

Sin embargo, extraer las moléculas funcionales no es tan fácil como parece, ya que hace falta apostar por la investigación e invertir en I+D,  para asumir y superar todas las complicaciones técnicas y riesgos que conlleva la formulación de productos con estas características, sin que surjan posibles problemas tanto durante el proceso, como en su uso tópico posterior.

Para evitarlo y así ahorrar tiempo y dinero, generalmente los cosméticos se formulan como una sopa de principios activos con sus respectivas moléculas útiles y partes inactivas, siendo la mayor parte de ellos excipientes y aditivos o correctores. En cambio, la cosmética de Farmogal utiliza la tecnología más innovadora para conseguir formulaciones simples en contra de productos complejos , siendo en muchas ocasiones el excipiente parte del propio principio activo, ya que actúa a su vez de vehiculizante , evitando el uso de siliconas y aceites minerales, que abaratarían los costes de producción , pero acabarían dañando nuestra salud y al medio ambiente.

Ahora ya sabemos un poco más acerca de los productos cosméticos , pero aún faltan muchos detalles importantes que nos ayudan a poder diferenciarlos, aunque a priori, parece que contengan lo mismo. Por eso, nuestro siguiente artículo irá dedicado al estudio del INCI, donde podremos ver de qué se compone el cosmético, esperamos que os sea de utilidad.

Laura Tena
Laura TenaBioquímica e instructora Farmogal.